LUVIA, OTRA MUJER HERIDA POR EL INSENSIBLE SISTEMA DE SALUD
Luvia, lluvia contenida
DAMARIS DISNER
Para quienes habitan sin habitar
espacios dolorosamente humanos.
Para mi hermana Ruth,
con admiración
- Nos sentimos orgullosos de un estadio de futbol, de un nuevo aeropuerto, pero no contamos con un espacio digno para quienes más lo necesitan
Conocí a Luvia hace más de dos años, el olor a hospital marcó la coincidencia de habitar un mismo sitio impregnado de lamentos, esperanza, desolación. Estuve de paso pero no así Luvia, quien a sus 68 años sigue postrada en una reducida cama, en aquel tiempo, con sus cosas indispensables en el suelo, el ir y venir de enfermeras, médicos, enfermos, familiares de los mismos. Todos efímeros, no así su enfermedad que la ha atado a un pequeño cuarto, cuyo único ventanal da a una pared sin color como lo que parecen ser sus días en el hospital “Juan C. Corzo” de Tonalá, Chiapas . Su comadre Guadalupe, con quien compartía vivienda, la fue a “dejar” al hospital porque había sufrido lo que comúnmente se conoce como embolia, y tal vez la misma Guadalupe luego sufrió de “Alzheimer” porque ahí mismo la dejó, sin que hasta hoy en día vaya a visitarla ni mucho menos a llevarla a donde alguna vez fue su hogar.
El caso de Luvia es conocido por quienes por alguna u otra razón han llegado al hospital, algunos le regalan artículos personales como jabones, perfumes, cremas, pulseritas. Acompañada por los estudiantes de Medicina sale a “botear” ayudada por una silla de ruedas por los pasillos del hospital, para poder comprarse pañales que son indispensables para ella. Su cuerpo es de una adolescente, dolosamente menuda pide a gritos o en silencio, compañía. El DIF municipal ya tiene conocimiento de su caso, incluso fue canalizada a Comitán, pero la regresaron de nueva cuenta porque en ese “albergue” para personas mayores no se hacen responsables de aquellos que no pueden valerse por sí mismos.
¿En qué Chiapas vivimos, en uno donde los ancianos tienen que valerse por sí mismos para que puedan ser atendidos? donde hay “casas de día” para aquellos que tienen familiares, pero para quienes, como Luvia, no tienen a nadie que pueda velar por ellos, deben atenerse a la caridad del director y de las enfermeras para sobrevivir.
Nos sentimos orgullosos de un estadio de futbol, de un nuevo aeropuerto, pero no contamos con un espacio digno para quienes más lo necesitan: ANCIANOS ABANDONADOS QUE NO PUEDEN VALERSE POR SÍ MISMOS.
Me pregunto qué es Luvia para muchos que tras sus escritorios ríen, comen, cobran un sueldo seguro, y se ufanan de representar una institución humanitaria.
Pero… qué importa Luvia si no fue a votar, si no es hermana ni comadre de alguien que pese para que sea atendida. Tal vez los que realmente pueden ayudarla aún no tengan conocimiento del caso, ojalá sirvan estas líneas para llegar a alguien con la autoridad suficiente para que no sobreviva en un hospital, Luvia merece ser atendida y rehabilitarse en un centro para personas mayores, donde no importe que no pueda valerse por sí misma.
Chiapas merece tener un espacio donde se vele por la integridad de las personas mayores en abandono.
* Las personas interesadas en dar una mejor calidad de vida a Luvia, pueden acudir al hospital “Juan C. Corzo” de Tonalá, Chiapas. Necesita pañales, artículos personales, pero principalmente, por lo menos, un poco de compañía.
TEXTO PUBLICADO EN "EL HERALDO DE CHIAPAS", EL SÁBADO 8 DE MARZO
- Publicado: Martes, 11 Marzo 2008 21:47:52 GMT
- En: No Categorizado
- Permaenlace: LUVIA, OTRA MUJER HERIDA POR EL INSENSIBLE SISTEMA...
- Comentarios: 0
- Leído 222 veces.

