l magisterio de Morelos ha despertado a la lucha política en defensa de sus derechos y conquistas y contra los planes imperialistas para privatizar la educación. Los gobiernos de Felipe Calderón y Marco Antonio Adame, junto con la charra Elba Esther Gordillo, nunca se imaginaron que los maestros de Morelos fueran la vanguardia del movimiento magisterial nacional en contra de la anticonstitucional Alianza por la Calidad de la Educación (ACE), porque atenta contra la educación pública, gratuita, laica y popular, es decir, porque significa la privatización de la educación, porque quiere desaparecer las Escuelas Normales forjadoras de maestros, además de que lesiona los derechos laborales de los maestros, etc. Los maestros de Morelos no están solos en esta lucha que ya dura más de 60 días en las que han realizado muchas movilizaciones con el apoyo principal de las comunidades de esa entidad, lo que ha logrando una sólida unidad del magisterio y del pueblo.
Están llevando a cabo una ejemplar lucha que está despertando la conciencia del magisterio nacional para derrotar la ACE; hasta el momento ya suman 20 entidades en lucha; lucha pacífica que el Estado fascista mexicano ha reprimido brutalmente en las comunidades morelenses de Amayuca, Tres Marías, Xoxocotla, Felipe Neri y otras. Represión que el pueblo ha repelido por medio de la organización, haciendo uso de su larga y rica tradición de lucha, en algunos casos enfrentando directamente a las fuerzas represivas y en otros evitando la represión mediante un repliegue organizado.
Todas estas acciones dan muestra del fascismo que se profundiza en el país caracterizado por la represión brutal hacia el pueblo, el uso de grupos paramilitares buscando enfrentar pueblo contra pueblo, todo un aparato de Estado que inicia en la Presidencia de la República, y continúa en la gubernatura del estado, en la estructura charra del SNTE y en los partidos políticos electoreros, gastando millones de pesos en una campaña de desinformación y desprestigio a través de todos los medios masivos de comunicación, a la vez que utilizan TODAS las fuerzas represivas para asesinar, golpear, encarcelar, allanar casas, destruir comunidades, etc., como si los maestros fueran “delincuentes o narcotraficantes”, destacando el ejército con tácticas militares cuyo fin es matar y aplastar “al enemigo”, desmoralizarlo, hacerlo que se rinda sin importar que sea un pueblo valiente, pero sin armas, cuyo único delito es tener una historia de lucha (en 1989 cayeron 2 campesinos indígenas en el mismo pueblo de Xoxocotla) y que ahora, en apoyo a los maestros, enfrentaron y derrotaron a los granaderos deteniendo a 6. Creyendo en la palabra del gobierno soltaron a los detenidos, y en una venganza por la madrugada fueron allanadas sus casas, golpeados indiscriminadamente, asaltados y detenidos. Más tarde 2000 militares realizaron el desalojo con más represión brutal
Los siguientes TESTIMONIOS nos muestran una vez más que los principales aliados del magisterio son los padres de familia, los alumnos y el pueblo en general; que como una muralla de hierro han defendido a sus maestros, incluso dispuestos a dar sus propias vidas, aprendiendo y enseñando unos de otros en medio de la lucha. También resalta la importancia de las formas de organización propias que han generado sin permitir la intromisión de los partidos políticos electoreros que siempre buscan sacar provecho para ellos; es tan rica la experiencia que en los propios lugares donde se llevó a cabo la represión, maestros y pueblo realizaron asambleas para decidir cómo enfrentarla, cómo replegarse y cómo reorganizarse. Así se ha fortalecido firmemente la unidad del magisterio con el pueblo.
Es hermoso ver a niños, mujeres y ancianos defender a sus maestros con resorteras, piedras y palos, resguardar y ponerlos a salvo, sacándolos de las comunidades disfrazados y utilizando caminos y veredas conocidos únicamente por el pueblo para evitar su detención.
“Educador Socialista” desea servir al magisterio y pueblo de Morelos en su justa lucha, publicamos estos testimonios brindados por los mismos actores a muy pocas horas de ocurridos los hechos. Esperamos que sigan confiando en nosotros y nos proporcionen otras grabaciones para su publicación nuestro periódico está a su disposición.
Que estos TESTIMONIOS sirvan a contrarrestar la campaña de desinformación que el gobierno ha desatado contra la justa lucha del magisterio para intentar desprestigiarla.
Que estos TESTIMONIOS sirvan también para brindarles nuestro más amplio apoyo solidario, impulsando en cada centro de trabajo, en cada colonia, en cada comunidad y pueblo la más amplia movilización en contra de la ACE y del fascismo.
Que el magisterio y el pueblo de Morelos hable, que dé sus TESTIMONIOS :
TRES MARÍAS Maestra: En este mes y medio de lucha, nunca habíamos tenido una semana como la que hemos vivido. Empezó en Tres Marías, la primera represión fue un grupo de 200 policías, con un grupo similar de maestros ocupando la carretera federal, ni siquiera por mucho tiempo, el bloqueo había durado 3 horas ya cuando los mismos policías nos llaman para negociar, pero no nos llamaron para negociar, sino para que fuéramos la primera línea el blanco de la golpiza porque en cuanto llegamos para negociar, ellos empiezan a golpear y agarrar a cuanto maestro se encontraba.
El pueblo de Tres Marías se había mantenido aislado al movimiento magisterial; que si bien se había solidarizado con él para darle de comer, darle cafecito, pero no más allá. Cuando vio claramente que los granaderos avanzan y golpean a nuestros maestros, que los granaderos avanzan y se llevan presa a una compañera maestra, hija de esa comunidad, entonces es cuando
Tres Marías se levanta con enojo, toma la autopista y ahora sí empieza a quemar llantas, a poner tanques de gas al frente y ahora sí entra al movimiento magisterial. Ese es el error del gobierno que al golpear al maestro enciende al pueblo, ese es el error de todo aquel que pega, el que pega cree que con eso nos vamos a calmar, que nos vamos a poner a llorar; pero no sabe la indignación que está ocasionando desde la gente que está viendo que están golpeando a alguien.
Los presos políticos de Xoxocotla y de Amayuca ellos sí fueron golpeados, fueron humillados, fueron calcinados de los pies mientras estuvieron detenidos, hicieron una fogata y los hicieron caminar por ahí, quebraron vidrios y los hicieron pasar por encima.
Cuando pasó toda esta semana de horror y de tragedia, porque fue una semana de mucho hostigamiento psicológico en contra de las bases: era ya vano entrar a tu casa, están sobrevolando los helicópteros, ya están las fuerzas armadas a 3 cuadras. Dices tú, los maestros se van a replegar, y el gobernador dijo: el que no llegue a sus centros de trabajo prácticamente están levantándoles actas de abandono de empleo. Pero además la presión sicológica era para que el lunes el movimiento magisterial se replegara a sus escuelas y olvidáramos la lucha, pero sucedió al revés. Gracias a la fuerza de voluntad y a la capacidad, la conciencia en cada maestro se elevó. El movimiento sigue y en todos los campamentos al terminar las reuniones se escucha: ¡Ni un paso atrás porque tocaron a nuestros indígenas! y los indígenas dicen: ¡Ni un paso atrás porque golpearon a nuestros maestros! Y ya se está haciendo un frente común.
En Tres Marías hubo dos detenidos: un padre de familia y una maestra. Inmediatamente se dio la movilización de la comunidad para liberar a sus presos políticos, lo cual fue determinante. Toda esta movilización hace que los presos políticos fueran liberados 6 horas después sin fianza, sin cargos de ningún tipo.
Primero estaba la carretera federal tomada de los dos lados. Estaba el agrupamiento de granaderos y el agrupamiento de maestros y nosotros estábamos en medio negociando los 5 minutos para retirarnos y el granadero dijo 2 minutos y nosotros 5, luego dijo 1 y ¡se acabó! Y avanzó la vaya de granaderos.
Los granaderos estaban en un extremo y del otro estábamos los maestros. En medio había cientos de padres de familia que nosotros les habíamos pedido que ahí se pusieran para que no nos agredieran. Sin embargo los granaderos, la policía, la judicial, la PFP empiezan a avanzar y fue cuando el pueblo se empieza a enojar porque todavía entendía hasta ahí que había un gobernador del “diálogo”, que había un movimiento pacifista. Pero se empiezan a enojar, a incendiar y a espantar porque los granaderos no se detienen, llegan contra los maestros con todo, los tiran al suelo, los golpean; hay maestros heridos, ven como suben a un poblador de Tres Marías a la camioneta de granaderos y le van pegando, que ven como avientan a su maestra que tiene 10 años de trabajar ahí, la avientan a una camioneta llevándosela detenida. Esto hace que el pueblo se enoje y empieza a aventar piedras contra los granaderos. Todos ellos llegan al kiosco, se reagrupan y ahí acuerdan junto con el pueblo, porque cuando los maestros van marchando rumbo al kiosco, se les va juntando el pueblo. En el kiosco toman la decisión de ir a cerrar la autopista para liberar a los presos políticos. Dicen: ahora se metieron con el pueblo, ahora vamos a cerrar la autopista y ahora por tiempo indefinido hasta que nos regresen a nuestros presos políticos. La población se encarga de hacer el trabajo que le correspondía al maestro porque después de tomar la federal nos íbamos a pasar a la autopista, pero ahora fue el pueblo. Tocan las campanas, truenan cohetes, queman llantas, salen las mantas, ahora estábamos más preparados, sacamos llantas y las incendiamos con diesel, hasta un sillón apareció para que sirviera en la barricada. Total que todavía hubo tiempo para que llegara el cafecito, el pan para los maestros. Y esto fue un caso especial porque Tres Marías depende de la autopista y al bloquear la federal y la autopista, quienes podrían golpearnos ahí eran los restauranteros que estaban perdiendo económicamente. Pero como el gobierno no conoce a su población y a sus pobladores, manda a los granaderos y ocasionan que los restauranteros junto con el pueblo tomaran la autopista.
Maestra: Cuando llegamos, como a las 9:30 a.m., ya estaba la policía de caminos, como 9:50 empezaron a llegar los granaderos, entonces la tensión empezó a subir un poco porque éramos poquitos los maestros, la gente de Tres Marías no se unía mucho hacia nosotros, estaban al margen, viendo que estaba pasando; unos estaban apoyando, otros muy molestos, que nos fuéramos ya a clases, que los niños estaban perdiendo clases. Armamos el contingente de 6 filas y separados. Unos gritando consignas, otros nerviosos porque detrás del contingente de granaderos estaban los judiciales. Nos informa un maestro que venía de allá que detrás del contingente de granaderos, está gente vestida de civil que son judiciales y vienen armados. Se empieza a correr la voz porque esto no lo esperábamos, era una llamada de atención por la represión que se iba a venir días después. Afortunadamente no fue tan grave como los sucesos de Amayuca y Xoxocotla. Pero fueron muestras de que ya venían por todo, dispuestos a todo.
Ya tenían conocimiento de que sólo era media hora el tiempo que íbamos a bloquear pero ni siquiera respetaron eso. Los granaderos empezaron a pegar en los escudos con sus toletes y con eso empieza a invadir un miedo y muchos lo que hacen es salvar su integridad y correr. En Tres Marías hubo un enfrentamiento porque al ver que los granaderos venían escondiendo a los judiciales, hubo un momento en que los granaderos como que se abrieron y les dieron paso a los judiciales y ellos fueron los que empezaron a golpear, sacando brazos entre los escudos, empezaron a golpear a las compañeras y compañeros que venían hasta adelante del contingente. Al ver esto empezaron a tirarles piedras a los granaderos y sí hubo enfrentamientos porque muchos compañeros salieron golpeados. Y también los granaderos les regresaban las piedras. Nosotros no íbamos armados ni con escudos ni con macanas; nuestras únicas armas eran el teléfono, nuestras piernas y las piedras.
Empezamos a correr para todos lados, empezaron a gritar que a las maestras las estaban golpeando, se escuchaban algunas consignas, se escuchaba las detonaciones de las bombas lacrimógenas que lanzaban, se escuchaban los gritos de los maestros que ya venían irritados de la cara. Algunos compañeros no corrieron con la misma suerte porque entraron a las casas y los de las mismas casas los sacaban, les decían que se salieran que los estaban comprometiendo, que para qué iban a esos movimientos que a eso era a lo que se arriesgaban. A nosotros una familia de buen corazón, nos ofreció su casa, entramos como 30 compañeros, algunos ya venían lastimados de la cara por los gases, algunos oliendo mucho a vinagre. Como a los 20 minutos después empieza a volar un helicóptero. Cuando empezamos a correr gritaron que venían detrás de nosotros. Otros compañeros se encargaron de investigar a qué hora podíamos salir. Las campanas de la iglesia de Tres Marías empiezan a sonar y empiezan a convocar a toda la gente de ahí, informando que se habían llevado a gente de ahí y a maestros y entonces Tres Marías se empieza a unir, a apoyar, a auxiliar a algunos maestros.
Fueron madres las que tocaron las campanas para llamar a la gente, echaron cohetes para que también llegara Huitzilac y Huajumulco y empezaron a llegar y a llegar puras mujeres porque los hombres a esas horas estaban trabajando; las mujeres a pesar de traer a sus niños, muy valientes, nos motivaron, también los compañeros. Empezaron a llegar los maestros que estaban allá a reforzarnos y cuando nos vimos muchísimos, volvimos a tomar, ahora la autopista.
Anduvimos con megáfono dando información que este movimiento había sido por los hijos, por la sociedad, tratando de crear conciencia al pueblo porque no estaba muy unido con nosotros.
Ha habido mucha represión física y sicológica; la física, los moretones se empiezan a quitar pero la sicológica, esa es muy difícil. Ya nos están atacando a través de los teléfonos celulares, con presiones, llamadas. Donde quiera nos están atacando, sabemos que el gobierno es muy poderoso, tiene un poderío militarizado, como diciéndonos, fíjate lo que te puede pasar. Ese día, los helicópteros bajaban lo más y alguna gente se retiró. Todos podemos tener miedo, pero una cosa es tener miedo y otra cosa es cobardía. Aquí estamos, más enojados, más molestos pero más fortalecidos y no vamos a dar un paso atrás.
Maestra de Educación Especial, Cuernavaca.
Una compañera los encaro y les dijo “nos vas a pegar, somos mujeres” y el granadero grosero le contesta “me vale madre, traemos ordenes” y la maestra le dijo “entonces ya nos llevo la fregada a todos”.
Ellos aventaron piedras, nosotras también y patadas. A un compañero lo descalabraron, pero ellos también descalabraron uno, le quitaron su macana. Hubo golpes de los dos lados. Llegaron más, nos estaban venciendo, corrieron más los hombres que las mujeres. Corrimos al pueblo y las señoras nos dijeron, no se vayan, vámonos, con todo y niños se enfrentaron a los granaderos.
Me dolió y enojo que un niño gritaba “¡no se lleven a mi maestro!” y el granadero le dio con la macana, no respetan nada, le pegan a medio mundo.
Empezaron a abrir sus escudos y a golpear. A mí me toco un toletazo, me dejaron una herida de 3 a 4cm, me pusieron 4 puntos. Al recibir el golpe, me hice a un lado, después me percate que estaba sangrando.
Fui trasladado en una ambulancia junto con otra compañera. Llegamos al ISSSTE. Se tardaron un poco en atendernos, cuando supieron los compañeros que se estaba dando la represión pidieron refuerzos, llegaron, algunos al ISSSTE a exigir que nos atendieran lo más pronto posible, y si nos facilitaron las atenciones.
Nos brincamos como pudimos las barreras que hay en la carretera y corrimos en un pasillo que había y fuimos a dar a otra calle. Nuestra desesperación fue porque empezamos a oír los disparos de las pistolas con los gases lacrimógenos. Una señora muy amablemente nos dejo entrar en su casa, nos decía, vénganse para acá, vamos a hacernos a un lado para que no los vean y comprometer a la familia.
Había una pipa, la atravesaron y a los granaderos les dijeron que si daban un paso adelante, la iban a hacer explotar, quemaron llantas los compañeros.
Nos salimos y las compañeras pagamos un perifoneo e invitamos a los papás en la colonia Antonio Varona, muy aguerrida y está a favor del movimiento, nos fuimos a Tres Marías otra vez, ya algunos estaban en el hospital, ya se había dejado la carretera.
Maestra. Una señora nos abrió la puerta, nos dijo que qué pasaba, “nos vienen correteando” y nos dijo, “pásenle, pásenle”, pero los policías ya venían detrás de nosotros. Sabemos que no pueden entrar al pueblo, a una determinada altura se regreso el policía que venía tirando gases. Que deprimente es cuando estábamos dentro de la casa, ver entrar a los maestros hombres, con las caras desencajadas, llorando, lastimados, golpeados, con el gas en sus rostros. Fue una forma de tratarlos peor que delincuentes. Muchos nos íbamos a regresar ya el lunes, yo llegué a Cuernavaca, hable con mis compañeras y les dije “saben que, yo me iba a regresar, ahora no me regreso”, porque no es la forma de habernos tratado, somos seres humanos. Aquí se ha visto que no somos 25 mil, somos una misma persona, porque unos a otros nos cuidamos, nos protegemos. El ver que a la maestra le gritábamos “corre, corre” (hacia nosotros), ella corría hacia adelante, estaba ida, totalmente shockeada, ya después nos decía que ella lo que estaba viendo no lo podía creer, como le pegaban al maestro, a la maestra, en su ida de mente, pensó que habían matado a la maestra porque cayó al piso, y pasaron por arriba de ella los policías, la patearon y la pisaron. Da mucho coraje, mucho sentimiento, Los policías hacen su trabajo, pero ¿por qué los mandan sus superiores a golpearnos de esa manera, con esa saña? No teníamos ni palos, ni piedras, ni tubos, ni pistolas, ni resorteras, nada, para podernos defender. Fuimos atacados con alevosía y ventaja. Esto si ni debe pasar por alto. Ni un voto mas a estas personas, tratar que se le haga juicio político al gobernador, tratar de sacarlo, que no este. Ni el señor Cabeza de Vaca, no es ni morelense al igual que el gobernador. Su hermano es robacoches y no le hicieron lo mismo que a nosotros, cuando estaba en la candidatura a él lo trataron diferente a su hermano ratero, por qué a nosotros nos trataron como delincuentes. Los padres de familia nos dijeron que no nos podían hacer nada, siempre y cuando estuviéramos dentro del pueblo, empezaron a tocar campanas y es impresionante de que manera se van juntando los padres de familia, sabes que reacción van a tener hacia nosotros, algunos están de acuerdo, otros no. Nos fuimos a la autopista, ahí estuvimos.
Cuando íbamos en el camino vimos que venían subiendo y subiendo camionetas atascadas de policías, pensamos “pues qué, narcotraficantes somos?”, qué delincuentes?, los helicópteros ya iban bajando.
Extracto publicado en "Educador Socialista" No. 136.
Contacto: fmin_cnte_cnte@yahoo.com.mx
Primera parte, continuará¡¡
Esperamos te interese la heróica y ejemplar lucha que está dando el pueblo de Morelos en defensa de sus maestros, que se oponen a la privatización de la Educación Pública a través de la "Alianza por la calidad Educativa" y la reprobable embestida del Gobierno Federal y Estatal similar a Atenco, Oaxaca, ahora Morelos¡ Hastá cuándo?
Sobresale el papel de la mujer, pero más aún de la juventud del pueblo heróico de Morelos y la determinación de las y los maestros en lucha. Apoyemos su decisión de continuar.
El "Educador Socialista" integro se publica en la página Indymedia México.